"Sólo hay dos maneras de resumir la música: o es buena o es mala. Si es buena no le das más vueltas, simplemente la disfrutas."
                                                                                    Louis Armstrong




Fuente: http://www.laorbitairresistible.com/#!adan-yeti/cdsm



Como habrán visto en nuestro post anterior, el jueves pasado fuimos a Paullier y Guaná; tocaron Los Cables y los registramos en fotografías, y luego llegó el turno de Adan Yeti: entre las luces y las imágenes que se proyectaban detrás y sobre ellos y la música que empezó a sonar, no era raro sentirse que uno ya no tenía los pies bien puestos sobre la tierra. Las canciones se movían en el terreno de lo alegre y, por extraño que suene, en el de lo melancólico, llevando una sensación un poco triste o vacía que iba siempre por detrás; y esto no es nada malo, es más, es interesante generar una música que permita y de ganas de bailar y saltar pero que, a la vez, te deje sintiendo que hay que pararse y escuchar, porque ahí hay algo más. A veces era imposible no hacerlo, atender a la superposición de sonidos que se iban sumando sin que se pudieran diferenciar, hasta que se llegaba a una música potente e integrada, en la que la voz del cantante sonaba como un instrumento más, y que iba muy bien aún en los momentos de música más pesada.


Es difícil y un poco raro intentar poner la música en palabras, pero lo pienso y Adan Yeti me pareció una banda luminosa o aérea; más allá de que tuvo momentos más pesados, con una música más marcadamente fuerte y un poco más oscura, la sensación general que me dejaron fue esa: luz y espacio, eso me pareció Adan Yeti. 




Fotografía por: Nacho Lorenzelli

Fotografía por: Nacho Lorenzelli

Fotografía por: Nacho Lorenzelli